Las agresiones estatales contra periodistas aumentaron un 75,6% en el primer semestre de 2026
Los seis primeros meses del año evidencian un deterioro de la libertad de expresión en Ecuador, sumando 156 agresiones contra medios y periodistas. El Estado es el principal agresor a través de bloqueos informativos, censura y campañas de desprestigio contra la prensa.
08.07.2026
El primer semestre de 2026 presenta un balance negativo para el ejercicio periodístico en Ecuador. La Fundación Periodistas Sin Cadenas (FPSC), que monitorea a diario las agresiones que afectan a periodistas y a medios de comunicación, documentó 156 ataques entre enero y junio de este año. Esta cifra equivale, en promedio, a una agresión diaria.
La mayoría de las agresiones involucran a los medios de comunicación, que concentran el 49% de casos. Les siguen las agresiones contra hombres periodistas, con el 29%, mientras que los ataques a mujeres periodistas alcanzan el 21% de los casos registrados.
De las 31 categorías de agresiones que la FPSC monitorea a diario, los casos de desprestigio lideran los ataques. A continuación, están las suplantaciones de identidad, las descalificaciones, los bloqueos informativos, las censuras y los ataques físicos. Si bien las amenazas de muerte no figuran entre las agresiones más frecuentes en el primer semestre de 2026, el levantamiento de nueve casos y un intento de asesinato reflejan que estas formas de violencia extrema acorralan al periodismo.
Pichincha es la provincia que concentra la mayoría de los casos, seguida de Guayas, Azuay y El Oro. Sin embargo, hay un subregistro importante porque muchos periodistas en cantones más pequeños del Ecuador se autocensuran y prefieren no denunciar ni hacer públicas las agresiones en su contra.
El Estado: principal agresor
Uno de los hallazgos más relevantes es que, durante este primer semestre, el Estado fue el principal agresor contra la prensa. De los 156 ataques registrados en enero, febrero, marzo, abril, mayo y junio, 79 fueron cometidos por actores estatales, lo que representa el 50,6% del total de casos.
Al comparar el número de agresiones perpetradas por actores estatales en el primer semestre de 2026 con las del mismo periodo de 2025, cuando se documentaron 45 agresiones estatales, la FPSC observa un alarmante incremento del 75,6% de casos.
De las 79 agresiones estatales, solo el Poder Ejecutivo, que incluye, por ejemplo, a ministerios y secretarías, fue responsable de 49 agresiones. Le siguieron funcionarios públicos de gobiernos locales, organismos de control, empresas o instituciones públicas, y funcionarios del Poder Legislativo y del Poder Judicial.
Tipo de agresiones de actores estatales
El bloqueo informativo fue la principal agresión que cometieron los actores estatales. También se registraron campañas de desprestigio, agresiones físicas, casos de censura y descalificaciones.
Aquellas temáticas que provocaron las agresiones por parte de actores estatales estuvieron relacionadas con la investigación sobre presuntos casos de corrupción de los gobiernos locales, la crisis carcelaria y de salud, las coberturas sobre temas de seguridad, escándalos que involucran al Gobierno Nacional e investigaciones de medios críticos al poder de turno.
Entre las agresiones más emblemáticas, la FPSC destaca la intervención a Granasa, editora de diario Expreso y Extra;la censura de las Fuerzas Armadas al intentar establecer lineamientos para reportar hechos que los involucren ylas acciones de hostigamiento hacia periodistas que cubren casos de interés público, como a Hernán Higuera, reportero de Ecuavisa, quien dejó de investigar el caso Progen. Higuera recibió descalificaciones por parte de un alto funcionario y las presiones alcanzaron su círculo familiar.
Las plataformas de desinformación lideran las agresiones no estatales
En el primer semestre de 2026, la FPSC contabilizó 46 agresiones provenientes de actores no estatales. De ellas, 17 responden a plataformas de desinformación y otros espacios digitales que propagaron contenidos descalificativos, impulsaron campañas de desprestigio y usaron la inteligencia artificial (IA) para suplantar la identidad de los y las periodistas.
Entre las plataformas de desinformación identificadas se encuentran El Informante, Emergencias Ec y Anonymous. El Informante concentró el mayor número de agresiones, con cinco campañas de descalificación y desprestigio dirigidas contra periodistas. Su principal práctica consiste en la difusión reiterada de acusaciones y contenidos polarizantes, que generan comentarios con discurso de odio que luego son amplificados por la propia plataforma.
Por su parte, Anonymous evidenció un patrón similar mediante la difusión deliberada de contenido no verificado para desacreditar a una periodista. Emergencias Ec, en cambio, publicó dos reportajes engañosos elaborados con voces sintéticas de periodistas generadas mediante IA.
Otros portales digitales, como Guayaquil News, recurrieron a publicaciones orientadas a respaldar afirmaciones en torno al caso Granasa. Por otro lado, La Data utilizó imágenes generadas con IA con rasgos misóginos para desacreditar la labor periodística. Además, este mismo portal difundió información falsa sobre una supuesta venta de Ecuavisa a la Corporación Empresarial Eljuri. Ese contenido también incluyó especulaciones sobre un presunto cambio de la línea editorial y la estabilidad laboral de los trabajadores del medio. Estas afirmaciones fueron desmentidas por Ecuavisa mediante un comunicado oficial.
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